EL ACHORAMIENTO
En el Perú nadie es libre de un grado de achoramiento, este es un
fenómeno que poco a poco ha ido calando y deteriorando a su vez la
solidaridad colectiva, fomentándose en cambio un individualismo extremo
de sálvese quien pueda, en donde “el vivo vive del zonzo y el zonzo de
su trabajo”, donde esto es tan común que no nos sorprende.
Anteriores estrategias de ascenso social: Arribismo- Estrategia:
Aproximadamente por los años 70, el mecanismo social por excelencia era
el arribismo, que se instauró en el Perú como consecuencia de una
estratificación social rígida, en la que el poder se encontraba
concentrado en un solo grupo social que ejercía un total control sobre
los canales de movilidad social. Debido a esto, para ascender se debía
obtener una disposición favorable por simpatía del superior.
Entonces como el poder se encontraba en un solo nivel social, para
acceder a este se debía (como decimos en jerga cotidiana) sobonear,
chupar medias y adular al superior como único medio para surgir,
produciendo así un relación triádica donde hay un adulador, un adulado y
un desacreditado (cualquier otro trabajador con vistas de ascenso es
desprestigiado con chismes, criticas, ironía, etc.).
Sin embargo por esas fechas nos encontrábamos con el Gobierno
Revolucionario de las Fuerzas Armadas (1968- 1975), el cual pretende
liquidar la sociedad oligárquica mediante la reforma agraria, la
nacionalización de la banca, etc., y con este nuevo contexto, el
arribismo-estrategia queda eliminado, pues el poder ya no queda
concentrado en un grupo social (ya no hay a quien sobonear).
Es desde este momento que el arribismo- estrategia se empieza a ver
reemplazado por las estrategias de ascenso achoradas.

La palabra achorado deriva de la palabra “choro” (ladrón), persona que
vulnera las normas y derechos de los otros, por tanto implica
amoralidad.
El achoramiento se caracteriza por una acción personal con la cual se
pretende escalar posiciones en la estructura social mediante una
conducta prepotente, violenta y de desprecio por el otro, en donde la
única meta es el éxito personal.
Por tanto el achorado es una persona que da una valoración positiva a
los objetos socialmente concebidos como bienes dignos, con el fin de
poseerlos, siendo sus bienes más preciados el poder, el dinero, y el
prestigio; y la corrupción y el fraude sus estrategias para
conseguirlos. Sin embargo estas características podrían confundirnos y
hacernos pensar que el achorado es un antisocial, al cual no le importan
las normas. No obstante, a diferencia del antisocial, los achorados son
personas integradas al sistema, que si respetan normas (las que les
convienen claro), convirtiéndolas en un saludo a la bandera, no las
violan indiscriminadamente, sino mas bien las somete a una evaluación
costo-beneficio, aviniéndose a su cumplimiento si coinciden o promueven
sus intereses y quebrantándolas al ser un obstáculo.
Por estas razones a diferencia de lo que muchos pueden pensar, el
achorado no nace de las clases populares (no importa la apariencia, la
educación o el nivel económico), viene como la difusión de un patrón
cultural y mentalidad capitalista.
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| OSWALDO MEDINA |
Oswaldo Medina lo define como: “Una estrategia de ascenso social basado
en un pragmatismo maquiavélico y en la mercantilización de las
relaciones humanas promovidas por un capitalismo cada vez mas
concentrador, excluyente, desregulado y deshumanizante”.
Por tanto, basándonos en dicha definición podríamos decir que el
achoramiento aparece frente a la incongruencia entre el valor
culturalmente establecido y las restricciones socio económicas que
limitan el acceso a estos.
Es decir que cuando nuestro nivel de ingresos, prestigio o capacidad de
ascenso social no es acorde con nuestras aspiraciones (inducidas por la
educación y reforzadas por la publicidad), empezamos a sentirnos
frustrados y si esta frustración persiste, la persona adopta medidas
violentas, como las achoradas.
Y siendo las normas un saludo a la bandera y considerando a la persona
honrada como un tonto, el achorado emplea una posición pragmática,
mercantilizando las relaciones humanas, por lo que el lucro no tiene
coste social, humano o ambiental.


interesante achoradosss
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